Tony Salazar, un locutor con corazón de oro

A pesar de no ser un profesional de la comunicación, el guatemalteco ha visto sus sueños convertirse en realidad.

0

Otro migrante poniendo el ejemplo.

Mario Antonio Salazar, también conocido como Tony Salazar, nos cuenta lo que parece la tradicional historia del sueño americano; sin embargo, lejos de caer en el cliché de Hollywood, su crónica narra algo más.

De origen guatemalteco, Tony Salazar se embarcó en un viaje que tuvo una pausa de un año en México, para después llegar a la tierra donde radican sus padres.

Aunque tuvo que esperar y estudiar inglés primero para abrirse paso en Estados Unidos, siempre tuvo el sueño de convertirse en un profesional de la radio.

Empecé a trabajar como vendedor de ropa por mayoreo de mujer, cosa que yo no había estudiado allá en Guatemala. Me gustaba mucho hablar y platicar con la gente, pero conocí un amigo que estaba en una carpa haciendo promoción, vengo yo y le digo: “Me llama mucho la atención” y me dijo de una escuela en donde podía estudiar, cuenta Tony.

La escuela le costó 1,200 dólares, asistió durante 2 años y fue a eventos y festivales de radio donde conoció a artistas y radiodifusoras. Su primera oportunidad llegó con una estación de radio centroamericana en la que fue aceptado. El tema que siempre le traerá recuerdos es “Cangrejito playero”, ya que era la canción que sonaba en aquel entonces.

Después de graduarse como locutor empezó a tomar lugar en diferentes estaciones. El guatemalteco siempre ha buscado apoyar a otros compatriotas que lo necesitan.

Tony Salazar ahora es dueño de la radio Latino TV, una emisora en línea que está dedicada a las personas que persiguen sus sueños al igual que él.

Soy el único que lo dice al aire, que le doy la oportunidad a todos. Incluso ahorita acaba de entrar Miss Costa Rica a trabajar conmigo y a muchísima gente los ayudo, les doy diplomas, porque lo más lindo es que mi estación de radio está apoyada por la escuela de locutores de donde yo me gradúe, añadió.

El objetivo es que su proyecto sirva para otras personas que tienen el mismo sueño y el deseo de aprender.

No cabe la menor duda que la historia de Tony Salazar va más allá del sueño del dreamer que llega a Estados Unidos.

Con información de La Hora.

Agrega un comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here