8 maneras para que tus oyentes adquieran el hábito de escuchar la radio

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A menudo pensamos en los hábitos en términos negativos: adicciones en nuestras vidas que son intrínsecamente poco saludables. Ya sea comer en exceso, el alcohol o alguna otra adicción, estamos rodeados de fuerzas que crean hábitos y, por lo tanto, no son buenas para nosotros.

Pero luego está el hábito de escuchar la radio, específicamente, una estación favorita, un programa matutino o una personalidad.

Y la buena noticia es que si tienes una marca sólida y la nutres bien, cualquier estación, programa o DJ puede crear una rutina de radio que genere hábitos. Cuando un oyente en un grupo focal o en la calle menciona que tiene el ‘hábito’ de escuchar su estación, eso es algo bueno.

Y sin duda es digno de mención ver que muchas personas apuntan a la escucha habitual. Significa que para muchos, la radio es parte de la estructura de sus rutinas, ya sea que enciendan la radio cuando preparan una taza de café por la mañana, cuando llegan al lugar de trabajo y para hacerles compañía durante los viajes.

Es por eso que a continuación encontrarás 8 puntos clave que puedes poner a prueba para que tus oyentes puedan seguir adquiriendo el hábito de la radio. 

1- La radio debe resolver problemas. 

Eso se traduce en entretener e informar a la audiencia en el momento en que busca este tipo de contenido. También se refiere a las necesidades emocionales que tienen los consumidores: soledad, mal humor, etc. 

Esas emociones aparecen con una frecuencia fuerte entre los radioescuchas. Cuando la radio está en su juego, brinda compañía, eleva el estado de ánimo y logra otras cosas, ‘solucionadores de problemas emocionales’. De está forma tu oyente escuchará con más frecuencia el medio. 

2- Los ‘desencadenantes’ ayudan a formar hábitos. 

Los desencadenantes es un recordatorio para que tu oyente sepa que estás al pendiente de sus necesidades, existen diferentes tipos como: los desencadenantes externos (publicidad pagada), desencadenantes ganados (comunicados de prensa, cobertura de noticias), desencadenantes de relaciones (comunicación de persona en persona) y desencadenantes propios (boletines por correo electrónico, aplicaciones, etc.). El problema con los disparadores pagados y ganados, por supuesto, es que requieren una inversión repetida en dólares para seguir, en su mayoría funcionan como esteroides; además de que las marcas de radio ya no se comercializan de manera constante, lo que limita el poder de estos disparadores externos.

Pero los desencadenantes de la relación son la razón por la cual medimos el puntaje neto de promotor de cada estación en todos y cada una de las encuestas. Así es cómo se determina el poder de cada marca, un determinante clave en la creación de hábitos. Y luego están esos desencadenantes propios (correo electrónico, aplicaciones e incluso redes sociales) donde la mayoría de las marcas de radio tienen un historial accidentado.

3- Base emocional. 

Es importante tener en cuenta la necesidad de saber cómo  se sienten los oyentes,  no sólo ‘qué estaciones reproducen demasiadas canciones malas junto con las buenas’. Las grandes marcas alivian el dolor de los oyentes al reivindicar un sentimiento particular.

En los ejercicios de investigación y mercadeo de la radio, se nos enseña a ser dueños de colinas de formato: estación Country, estación de rock clásico y autoridad de noticias. Pero hemos aprendido de la creación de listas de reproducción de Spotify que la mayoría de las personas usan emociones para describir sus colecciones de música autoprogramadas.

Las verdaderas emisoras de radio que deberían estar tratando de poseer están más en la línea de:

  • Nostalgia – La estación que me transporta a los viejos tiempos.
  • Relajación – La estación que me calma mientras trabajo.
  • Escape: La estación que hace tolerable mi viaje al trabajo con humor.
  • Garantía: La estación que me permite saber que el mundo no explotó anoche.
  • Energy: La estación que sacude mi mundo con su música/actitud alegre.

Logra conectar con tu oyente a través de sus emociones y gustos, ambos podrán crear hábitos de escucha. 

4- El tiempo lo es todo. 

Es importante lo que la audiencia está haciendo según la hora del día para aplicar desencadenantes (promociones, lenguaje) que respondan a esos sentimientos y necesidades.

5- Haz un recorrido. 

Considera el camino que la mayoría de los oyentes toma cada día, cómo se compara con lo que ofrece la competencia y qué tan bien tu estación de radio satisface las necesidades de la audiencia. 

6- Sé diferente. 

‘Para captar la atención, los productos deben tener un grado continuo de novedad’. Hay demasiadas marcas de radio en el aire con un ‘déficit de novedades’. No hay nada sobre ellos: la música que tocan, sus personalidades, su conexión local que los distingue. Por lo tanto, los hábitos nunca se forman. 

La consolidación ha llevado a una mayor duplicación de formatos que a la innovación de los mismos. En un mundo de exposición infinita a la música y la conversación, tiene sentido repensar la limitada ‘rueda de formatos’ de la radio. Es difícil convertirse en un oyente habitual de la tercera emisora del mercado.

7- Conecta con otros. 

Al pensar en la audiencia leal de las estaciones de radio como ‘tribus’, uno de los beneficios de estar en un grupo de personas con ideas y estados de ánimo similares es la conexión con otras personas. Las mejores marcas a menudo reúnen a su audiencia con la estación de radio en forma de eventos, jornadas de puertas abiertas y redes sociales.

8- Brinda tiempo de calidad a cada persona. 

Realiza una reunión con 5 clientes en un entorno abierto para conocer la conexión emocional que tienen con tu estación.

Pero el tiempo de calidad puede surgir cuando te sientas con los oyentes en un entorno uno a uno sin otras personas alrededor. Permitirles hablar sobre cómo funciona la radio con ellos durante un día típico (así como un fin de semana) habla de cómo las estaciones de radio pueden satisfacer necesidades emocionales en la vida de las personas. Ayuda a entender su propósito en la radio y que se sientan cómodos con lo que están viviendo. 

El hábito es el mejor amigo de la radio. Si lo entendemos, podemos nutrirlo y hacerlo crecer; además de que nuestros radioescuchas se llenarán y aprenderán de el. 

Esta nota fue realizada con base en un artículo publicado por Jacobs Media.

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