Lo más destacado de radioNOTAS en diciembre 2019

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¿Radio Disney se va de México?

Por Josh Méndez

Durante las últimas horas han corrido muchos rumores al respecto de que Radio Disney se va de México, sin embargo, todo parece indicar que esta información es incorrecta, puesto que la mañana del 26 de diciembre esta empresa de comunicaciones publicó un comunicado en donde dio a conocer que su relación laboral con Grupo Acir había terminado por vencimiento de contrato, por lo que pudo parecer que de un día a otro toda la cadena Radio Disney desapareció.

Sin embargo, también en el comunicado dejaron saber que este trabajo que realizaron durante seis años, desde su aparición en México el 9 de octubre de 2013, no lo piensan tirar a la basura tan de pronto, puesto que se informó que la cadena ya se encuentra en la exploración de distintas posibilidades (incluida la radio web), para continuar con el trabajo que Radio Disney México ha hecho con el público joven.

Hasta hace algunos días la frecuencia de Radio Disney estaba disponible en 11 ciudades al interior del país, por lo que con este movimiento, se ha comunicado que el nuevo concepto creativo que remplazará a ésta que se extingue, el cual llevará por nombre ´Match FM´, iniciará transmisiones el 7 de enero del 2020.

Aún no se publican todos los movimientos que habrá en Grupo Acir, ni qué pasará con el concepto Radio Disney en México, sin embargo, en radioNOTAS nos mantendremos al tanto para darte la información oportuna.

En el siguiente enlace podrás encontrar el comunicado emitido por Radio Disney México.

Dificultades para que un artista suene en la radio; Abraham Hernández comparte su opinión

Por Ricardo Quezada

A nuestra sección ‘Conoce un poco más de…’ llega Abraham Hernández, quien a lo largo de más de 27 años ha desempeñado un papel primordial para que grandes figuras de la música suenen en la radio. Descubre todo lo que el reconocido Promotor Artístico compartió con RadioNotas en el marco del monitorLATINO Summit 2019.

¿Cómo ha sido tu desarrollo profesional en el ámbito de la promoción artística?

Empecé en 1992 trabajando para la disquera ‘BMG Ariola’ con artistas como Juan Gabriel, Rocío Dúrcal, Caifanes, Eros Ramazzotti y Bronco; estaba encargado de todo lo que era la periferia conformada por Morelos, Guerrero, Puebla, Estado de México, Querétaro y parte de Michoacán. En el 97 inicié mi trabajo con ‘Warner Music’ en la Ciudad de México, trabajando artistas como Luis Miguel, Miguel Bosé, Alejandro Sanz, Laura Pausini, Ricardo Montaner, Maná y Café Tacuba.  En 2003 me llamaron del sello ‘EMI Music’, en donde trabajé 12 años manejando artistas como Robbie Williams, Coldplay, Thalía, RBD, Aleks Syntek, Belinda, Paty Cantú, Tiziano Ferro, Kumbia Kings e Intocable.

Ahora ya estoy al frente de mi propia compañía de desarrollo artístico integral ‘AH Asesor’ y manejando proyectos de las principales disqueras en el país.

En tu opinión ¿Cómo han influido los cambios dentro de las compañías disqueras en la labor de un promotor artístico?

Antes las compañías eran muy cerradas; si tú pasabas de una compañía a otra era porque un compañero o jefe te jalaba ya que creía en tu trabajo. Ahora, se ha abierto todo; en un viaje que tuve al sur del continente para ir a un festival me encontré que los promotores ya trabajan hasta para tres o cuatro compañías, este movimiento que empezó en Sudamérica y Estados Unidos se ha extendido a nivel mundial.

Las grandes compañías son cada vez menos; ahora quedan sólo ‘Warner Music’, ‘Universal Music’ y ‘Sony Music’; convirtiéndose en un emporio disquero mundial para hacerse mucho más fuertes.

¿Cuál es la mayor dificultad con la que se enfrenta un promotor artístico independiente?

Lo más difícil ha sido tocar puertas; aunque he tenido la fortuna de que mucha gente de radio nos ha apoyado, también existen quienes no se abren tan fácilmente para tocar a los artistas nuevos.

Las políticas que tienen las estaciones de radio siguen siendo un poco restringidas, sin embargo, sí consideran lo que ocurre en las plataformas digitales; hay artistas como Daddy Yankee o Natti Natasha que mueven muchísima gente y eso nos da una mayor facilidad para entrar a la radio. También tiene mucho que ver la canción, más allá del artista que sea, porque llega un momento en el que la gente se cansa del mismo sonido y al existir una propuesta diferente, se la juegan por apoyar algo que refresque su programación.

¿Cuál consideras que es la importancia de eventos como el monitorLATINO Summit 2019 para un promotor artístico?

Este tipo de eventos nos permiten estar a la vanguardia y acercarnos entre todos los que conformamos esta maquinaria, tanto gente ya consolidada como nuevos proyectos. He aprendido que se debe hacer una buena planeación, supervisión y ejecución; teniendo esos tres pasos, aunado a un plan de marketing que respalde al proyecto, podremos llegar más lejos.

Además de desenvolverse al frente de ‘AH Asesor’ en la promoción y desarrollo artístico llevando los éxitos del momento a las cadenas de radio más importantes, Abraham Hernández colabora con el sello discográfico ‘Viva Music Group’; manejando artistas como Daddy Yankee, Natti Natasha, Christian Nodal, Romeo Santos, Hijos de Barrón y Los Plebes del Rancho.

Facebook: www.facebook.com/ahasesor

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Instagram: @ahasesor

Oyentes pasan más tiempo en la radio

Por Maritza Garduño

El tiempo dedicado al escucha de radio sobrepasa al de los dispositivos conectados a la televisión según Nilsen.

Conforme a los datos de medición de audiencias de Nilsen, los adultos de 18 años y más de Estados Unidos pasan menos de seis horas (5 horas, 51 minutos) con sus dispositivos conectados a la televisión cada semana.Pero eso no es nada comparado con la cantidad de tiempo que los estadounidenses dedican a la radio tradicional, ya que los oyentes pasan casi 12 horas (11 horas y 51 minutos) por semana escuchando una transmisión, es decir, casi cuatro horas más que un día de trabajo. 

A nivel, general el formato de noticias habladas sigue siendo el género más popular en la radio, un puesto que han mantenido durante casi una década. Otros géneros que son principales entre los adultos son Adult Contemporary y Country, pero mientras pasa el tiempo, AC va en aumento y Country disminuye.

Por otro lado los oyentes más jóvenes prefieren la música pop contemporánea, así como el formato de Urbano Contemporáneo; mientras que los radioescuchas de entre 25-45 años demandan los género AC y CHR Pop. 

Los siguientes gráficos desglosan el panorama de audiencias nacionales para los 10 formatos de radio más populares de 2018 en los mercados PPM de Nielsen utilizando la cuota de Promedio Trimestral (AQH) y el promedio trimestral de la hora (AQH).  

Valoremos el tiempo del oyente

Por Tito López

Hace unos meses, cuando llegué a México, la emisora XFM estaba lanzando un nuevo formato enfocado a la llamada ‘Generación X’, gente nacida entre los años 60 e inicios de los 80.

Luego de escuchar un par de buenas canciones, salió al aire un locutor que comenzó a hablar sin parar. Fácilmente estuvo hablando entre 4 y 5 minutos, pero en ese tiempo no dijo nada interesante, nada divertido, nada polémico, es decir, habló mucho pero no dijo nada.

Me comuniqué con la emisora por Whatsapp quejándome porque hablaban mucho y la respuesta que recibí, de manera altanera, fue que para oír música estaba Spotify y que la locución era lo que marcaba la diferencia.

Yo estoy de acuerdo en que la locución hace la diferencia cuando me entrega algo que valga la pena. Pero eso de hablar por hablar, haciéndome perder el tiempo y sin poder oír la música, va en contravía de lo que debe ser la radio de hoy.

Nuestra capacidad de concentración, gracias en gran parte a la sobrecarga de información y contenido, se está deteriorando rápidamente. Si pongo la radio y no me enganchan desde el inicio, me voy a otro lado.

En 2015, una investigación de Microsoft determinó que la capacidad de atención promedio de los humanos se había reducido a 8 segundos, más corta que la de un Goldfish, esos lindos peces dorados que vemos en los acuarios y cuya memoria solo dura 9 segundos.

Por otro lado, Paul Lamere, director de la comunidad de desarrolladores de aplicaciones para The Echo Nest, encontró un estudio sobre Spotify que concluye que hay un 24% de probabilidades de que una persona deje de escuchar una canción si no le gustan los primeros 5 segundos de ella.

Ahora, si nos vamos a los podcasts, un estudio reciente llamado “EncuestaPod 2019” nos dice que en Latinoamérica solo el 65% de sus oyentes escuchan un programa completo, y el 5% escucha la mitad o menos del programa.

Un oyente no da segundas oportunidades. Sintoniza, escucha, razona en pocos segundos y decide si se va o se queda.

Tal vez por esa razón, y al contrario de lo que me pasó con XFM, muchas otras emisoras se fueron al otro extremo y están quitando la locución o limitándola a pocos segundos para dar paso a la música.

El consultor estadounidense Fred Jacobs llama a esa tendencia «la filosofía Goldfish«, usada por emisoras que pretenden imponer contenidos rápidos y muy cortos.

Entonces aquí cabe preguntarse:

  • ¿Realmente a la gente le molesta que le hablen mucho o lo que le molesta es que no digan nada interesante?
  • ¿Le molesta que digan muchas cosas sin sentido antes de llegar al punto?
  • ¿El contenido es en sí lo suficientemente fascinante como para quedarse oyendo la emisora?
  • ¿Los oyentes se van a otras emisoras o a otras plataformas porque la presentación de una canción o de un podcast es demasiado larga?

La pregunta clave sería: ¿Se trata de cantidad o de calidad?

Cuando comencé a escribir mis artículos para radioNOTAS, un compañero me dijo que deberían ser cortos, porque supuestamente los Millenials no tienen tiempo de leer textos completos. Como se habrán dado cuenta, en la mayoría de los casos no he seguido sus instrucciones.

Yo estoy convencido de que si el contenido es bueno la gente se queda y regresa por más. Y si no, pregúnteles a los oyentes de Olímpica Estéreo en Colombia, emisoras que se caracterizan por hablar mucho, contar chistes e interactuar con los oyentes… y son número 1 en casi todo el país.

El secreto, la mayoría de las veces, se reduce a que se trata menos de la duración de la historia y mucho más sobre la calidad de lo que se entrega, la producción, el ánimo y la capacidad de enganchar al oyente.

Es muy fácil hablar poco. Es mucho más difícil cautivar a un oyente ocupado, que está haciendo varias cosas a la vez.

Es posible que emisoras que pongan mucha música, hablen corto y de manera enfocada puedan lograr buenos resultados de audiencia. Pero hay un problema: haciendo esto es muy difícil crear lealtad.

Si un oyente no conoce la personalidad del locutor, no se engancha con su conversación, no se siente animado a asistir a un evento o participar en un concurso, es probable que prefiera escuchar Spotify.

Pero si miramos el ECAR o el EGM nos daremos cuenta de que las emisoras que ganan no son necesariamente las que hablan menos. Yo diría que todo lo contrario.

Entonces lo importante es preparar las salidas al aire, entregar contenidos de calidad, escoger mejor las llamadas o mensajes al aire, tratar temas más interesantes y entretenidos, y una producción que no solo sea impecable sino que cree curiosidad para seguir escuchando lo que viene.

Si regresamos a los estudios que mencioné al principio podríamos sentirnos decepcionados al ver el poco tiempo de concentración que tiene la gente hoy en día. Pueden llevarnos a pensar que es más importante la duración que la capacidad de entretenimiento que uno pueda entregar.

Pero si la gente no tuviera tiempo para que le hablen, las emisoras que no tienen Morning Shows y que transmiten solo música serían las ganadoras… y claramente no es así.

Los oyentes no buscan algo corto y rápido: buscan sorprenderse, encarretarse, engancharse. Lo que no se aguantan es perder su tiempo en charlas sin contenido, banales y repetitivas. No quieren saber cuál es el Instagram del locutor. Quieren saber qué está pasando en el mundo.

Si lo fuéramos a mirar desde el punto de vista matemático, el valor de una conversación de radio es el resultado de la proporción entre lo que dure la charla y los beneficios que pueda obtener de ella.

No es solo que nuestra capacidad de atención se haya reducido. Lo que pasa es que estamos más ocupados. Estamos apurados. Estamos agotados. Y a diferencia de un Goldfish, la gente tiene cosas que hacer y lugares a donde ir.

Por eso es que no debemos hacerle perder tiempo al oyente.

Por el contrario, debemos demostrarle que nuestra emisora siempre entrega contenidos que dan valor agregado al tiempo que usó en escucharlos.

Si usted tiene un servicio de televisión por cable se habrá dado cuenta de que de los 200 canales de entretenimiento e información, en promedio usted realmente ve menos de 20, porque de manera inconsciente, elige el contenido que considera digno de su tiempo.

Cada vez los oyentes son más exigentes y selectivos con respecto al contenido al que le van a dedicar su valioso tiempo. Toman estas decisiones sobre la marcha, a menudo a la velocidad de los Goldfish.

Y eso se ha vuelto especialmente importante porque ahora existe una avalancha de contenidos: en Netflix, en las emisoras online, en el mundo de los podcasts y en la radio tradicional. Y están en todas partes: en nuestros teléfonos, en los carros, en los parlantes y los relojes inteligentes.

Hay demasiados contenidos disponibles y muy poco tiempo para decidir qué escuchar.

Conclusión

Preocupémonos por enganchar al oyente en esos primeros 8 segundos y no dejemos que se vaya a otro lado. Si queremos ganar la batalla contra las nuevas plataformas. Si queremos mantener viva la radio y con ella nuestros trabajos, no podemos seguir entregando contenidos mediocres.

¿La radio podría perder la batalla y pagar más regalías a artistas?

Por Josh Méndez

Durante muchos años la industria de la música ha estado totalmente compenetrada con la radio, esto debido a que con la participación de ambas partes, se ha logrado construir una excelente mancuerna, ya que al AM/FM reproducir música, estaban otorgando promoción ‘gratuita’ a los artistas, mientras que la radiodifusión se veía beneficiada ya que gracias a los intérpretes y disqueras, tenían contenidos que transmitir. Esto se trata aún de una simbiosis.

Con la llegada de las plataformas digitales, la industria musical se dio cuenta que al igual que a éstas, podrían cobrarle regalías a la radio por la reproducción de la música, sin darse cuenta que para las empresas como Spotify, Apple Music, Deezer, entre otras, es más sencillo pagar regalías por la cantidad de cuentas Premium que existen, en donde las personas pagan cierta cantidad por consumir música con comerciales; a eso se suma la cantidad que las plataformas obtienen por los anuncios publicitarios que insertan en las cuentas que escuchan canciones de forma freemium.

Esta situación comenzó recientemente, cuando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, se puso del lado de una compañía editorial llamada Global Music Rights (GMR), propiedad de Irving Azoff, en su demanda contra el Comité de Licencias de Música en la Radio (RMLC), la cual se presentó en un Tribunal Federal en el 2016. En esta petición se solicitaba que la radio pagara regalías por la reproducción de música en sus frecuencias, sin importar todo el contexto histórico que existe entre la industria discográfica y el AM/FM.

La compañía denominada GMR, actualmente tiene en su catálogo a más de 43,000 canciones, de 83 compositores, incluidos los afamados: Farrell Williams, Drake, Bruce Springsteen, Bruno Mars, The Eagles, entre otros artistas que realmente significan una fuerza mayúscula en la industria de la música.

La idea central de la demanda por parte de GMR es poder establecer sus propias tarifas para regalías de radio, en lugar de estar obligado sólo a las cuotas que  reciben de la ASCAP y BMI, según lo establecido por el RMLC.

Esta situación es sólo la punta del iceberg, por lo que la aprobación de una Ley que estableciera nuevas tarifas significaría algo negativo, ya que actualmente muchas emisoras de radio sobreviven con deudas prominentes.

Bobby Owsinski, menciona: “Si bien esto sería una bendición para los artistas en todas partes, probablemente significará el final de los grandes grupos de estaciones, ya que la propiedad de muchas estaciones no sería factible.”

Por ello es importante que el voto que hagan los legisladores estadounidenses sobre esta propuesta, sea a favor de la radio. Muchos ejecutivos de radio han hecho un llamado al sufragio informado.

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